lunes, 22 de marzo de 2010

Prepascua Juvenil 2010

Una vez más los adolescentes y jóvenes de nuestra Parroquia han asistido a la convivencia que realiza la Parroquia para profundizar en el sentido de lo que celebramos en el Triduo Pascual, aunque este año ha tenido una novedad: esta convivencia se ha realizado conjuntamente con la Parroquia de San Antón de Carmona.

La Convivencia tuvo lugar los días 19, 20 y 21 de marzo en Villamanrique de la Condesa, un pueblecito cerca de la Aldea del Rocío. Han participado cerca de 40 jóvenes de entre 14 y 22 años, ayudados por 6 monitores y contando con la colaboración de varias personas de la Parroquia que, de manera totalmente desinteresada, han ayudado en las tareas de cocina y mantenimiento.

El viernes fueron apenas unas horas para amoldarnos y entrar en la dinámica. Ya el sábado comenzó el trabajo fuerte. Por la mañana nos centramos en la realidad social y cómo nosotros somos también partícipes de los males que afligen al mundo. Ya por la tarde, tras un paseo al Vado del Quema, nos centramos en el camino de la Cruz recorrido por Jesús y el significado de su entrega. El domingo por la mañana, tras identificar a personajes que puedan servirnos de iconos para nuestra sociedad, visitamos la Parroquia y culminamos la mañana con la celebración de la Eucaristía. Tras la comida, recogida y vuelta hacia Carmona.

La experiencia ha resultado bastante positiva y enriquecedora y se notaba en los chavales un sentimiento de satisfacción.

jueves, 18 de marzo de 2010

Vía crucis de las hermandades de Carmona 2010

El lunes 15 de marzo tuvo lugar, desde nuestro templo parroquial de San Pedro, el tradicional Vía Crucis organizado por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Carmona, presidido este año por la imagen del Cristo de las Ánimas, perteneciente a la Hermandad de la Humildad y Paciencia.

Tras la Eucaristía, comenzó el traslado de los participantes y la imagen a la Parroquia de Santa María, donde, una vez colocados todos, dio comienzo el rezo de las quince estaciones, rezadas por miembros de las diferentes Hermandades de Carmona. El hecho de realizarse el Vía Crucis dentro del templo de Santa María ayudó al recogimiento y a la concentración en el rezo, cosa que es de agradecer.

Finalizadas las estaciones, se volvió a organizar el cortejo para el regreso a la Parroquia de San Pedro. Hubo una buena participación, a pesar de la frialdad con la que nos acogió la climatología.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Convivencia parroquial 2010

Como viene siendo habitual, coincidiendo con la fiesta del Día de Andalucía, el lunes 1 de marzo nuestra Parroquia celebró su tradicional convivencia. Y, como en años anteriores se celebró en el Colegio de los Salesianos de Carmona.

La jornada comenzó a las 12 h. con la celebración de la Eucaristía, tendiendo después un tiempo de encuentro entre los diferentes miembros de la Parroquia, tiempo no siempre disponible para conocernos, charlar de nuestras cosas y aunar lazos entre nosotros. Posteriormente compartimos unos sabrosos pepitos de carne y uno o varios platos (según el hambre) de un potaje que a todos nos supo a gloria. De postre, algunas personas aportaron unos suculentos dulces, abundando las tortas inglesas, dulce típico de Carmona.

En este año se ha notado un incremento del número de personas que asistieron, favorecido por el buen clima del que disfrutamos, ya que, tras tantos días de lluvia, todos estábamos deseosos de disfrutar de un día relativamente soleado.

En definitiva, todos disfrutamos de un día de amigable convivencia, de conocimiento mutuo y de estrechar lazos entre los miembros de los numerosos grupos que forman toda la pastoral de nuestra Parroquia.

martes, 23 de febrero de 2010

Cartel de la Semana Santa de Carmona 2010

El domingo 21 de febrero de 2010, se celebró en nuestra Parroquia de San Pedro, el acto de presentación del cartel oficial de la Semana Santa y del boletín del Consejo General de de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Carmona.

El acto comenzó con la presentación llevada a cabo por D. Antonio José Arcos, Vicesecretario del Consejo y contó, por primera vez este año y como novedad, con la interpretación al piano de diferentes marchas procesionales a cargo de D. Germán García González. Las marchas concretas que interpretó fueron: “A ti… Manué”, “Madre del Santo Cristo”, “Virgen del Valle”, “Estrella Sublime” y “La Madrugá”. Esta innovación generó profusos comentarios entre los asistentes. Igualmente, el saetero “El Sacri” deleitó al público con diferentes saetas.

Introdujo a la autora del Cartel Dª Carmen Montes, dando paso posteriormente a Dª María Victoria Torres Becerra, quien presentó su obra exponiendo los detalles que todos pudieron observar en el cuadro. La presentación del boletín, corrió a cargo de su coordinador y colaborador D. Rafael Doblas Caride.

lunes, 8 de febrero de 2010

Dónde hacer oración

Este mes nos vamos a centrar en el lugar para hacer la oración, que también es un elemento importante a tener en cuenta. No es necesario que sea necesariamente en una iglesia o capilla; puede ser otro lugar, ya que Dios está en todas partes y, además, no siempre disponemos de un lugar de culto abierto y silencioso para poder dedicar un rato a la oración bien hecha. Pero debemos estar atentos, porque no cualquier sitio es bueno para poder dedicarnos a esta labor tan importante.

El lugar debe reunir una serie de condiciones: debe ser un lugar tranquilo, que no provoque distracciones, que nos ayude a concentrarnos, donde haya fundamentalmente silencio o, al menos, no lleguen demasiados ruidos estridentes. Por ejemplo, el campo o un lugar en medio de la naturaleza sería bastante adecuado, ya que aunque podamos oír el trino de los pájaros, el correr de un arroyo o el siseo de las hojas al ser movidas por el viento, son sonidos armónicos y no perturbadores. Sin embargo, no es nada recomendable hacerlo en medio de una calle con mucho tráfico o en medio de un mercado. En definitiva, el lugar escogido debe convidar al recogimiento y a la concentración del espíritu. Y, sobre todo, recordar que la soledad puede ser la mejor compañera de la oración bien hecha.

Pero lo más normal es que tengamos que hacer ese rato de oración en nuestra propia casa, por ser el lugar más asequible. Para ello debemos buscar una habitación lo más tranquila posible, alejada de ruidos y donde apenas nos molesten. Hay a quien le ayuda introducir algún elemento que haga que ese espacio sea, en ese momento, un lugar especial: por ejemplo quemando un poco de incienso, encendiendo una vela, poniendo una música relajante, disminuyendo la intensidad de luz, etc. Son elementos que pueden ayudar a entrar y estar en la oración, pero también debemos tener en cuenta que también pueden convertirse en elementos que perturben y distraigan. De ahí que debamos tener cuidado y, en el momento en que notemos que nos distraen o condicionan nuestra oración, debemos eliminarlos. Por ejemplo, si estamos acostumbrados a encender una vela, el día que veamos que sin encender la vela no podemos hacer oración, es el momento para no volver a encender ninguna vela más.

lunes, 11 de enero de 2010

Cuando hacer oración

Algo que hay que tener muy en cuenta a la hora de hacer oración es el tiempo que hay que dedicarle, tanto a la duración como al momento del día.

Es muy importante que procuremos hacer la oración siempre a la misma hora, ya que esto nos ayudará a acostumbrarnos. El hombre es un animal de costumbres, de ahí que si hacemos la oración siempre en el mismo momento, al llegar esa hora parece que como si “el cuerpo nos lo pidiera”. Ese momento del día dependerá, eso sí, de cada persona, pues no todos pueden llevar a cabo una actividad como la oración, que requiere una concentración mental, a cualquier hora. Habrá quien le venga mejor por la mañana, antes de comenzar sus actividades, puesto que está más despejado. Otros lo preferirán por la noche, al finalizar la jornada, ya que es el tiempo en que puede relajarse mejor. También habrá quien le venga mejor por la tarde, ya que es el momento en que puede encontrar mejor un lugar más recogido para poder hacerla. Pero lo importante será dedicar siempre la misma hora o momento del día para ese rato de intimidad con Dios.

Con respecto al tiempo que debe durar la oración, sería aconsejable comenzar con una media hora. Menos tiempo sería demasiado escaso y más se haría algo tedioso. Cuando alguien comienza a hacer oración se puede hacer algo largo, pero poco a poco, y a medida que uno va asentándose en la práctica de la oración, uno se va habituando. Pero es fundamental ser fiel a esa media hora, sin recortar ni un solo minuto. Cuando se está más avanzado en el camino de la oración, puede que esa media hora se quede corta y necesitemos más tiempo. Será ése el momento de ampliar el tiempo que le dediquemos, por ejemplo, a una hora. Pero este paso nos los irá pidiendo nuestra misma intuición, ya que esa media hora nos sabrá a poco.

Habrá momentos dedicados de manera más intensa a la oración, por ejemplo en un retiro, unos ejercicios, un desierto, en que tengamos que estar más de una hora en oración. En estos casos, es conveniente no estar más de una hora seguida en oración, ya que la fatiga mental y el cansancio pueden hacer que disminuya la concentración. Seria bueno que, al acabar la primera hora, nos demos un descanso, pero sin dedicarnos en ese tiempo de descanso a una actividad que rompa de manera brusca el clima. En ese descanso podemos hacer alguna otra actividad pero de manera serena, por ejemplo, pasear, contemplar un paisaje, detenernos en un elemento de la naturaleza, por ejemplo, una flor, un pájaro, las nubes, etc. Para este descanso, nos bastarán con unos 5 ó 10 minutos como mucho.

martes, 22 de diciembre de 2009

Feliz Navidad y próspero 2010

"El Espíritu del Señor me ha enviado para anunciar la Buena Noticia a los pobres, la libertad a los cautivos y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos y anunciar el año de gracia del Señor" (Lc 4, 18)

La Parroquia san Pedro y san Sebastián de Carmona, te desea una feliz Navidad y un próspero año 2010.



Con los mejores deseos de paz y amor en esta Navidad,

Parroquia san Pedro y san Sebastián - Carmona (Sevilla)

lunes, 21 de diciembre de 2009

La Navidad

La Navidad es el tiempo litúrgico en el que celebramos el nacimiento de Jesús. Dura desde el 25 de diciembre hasta el domingo posterior al 6 de enero, en que celebramos la fiesta del Bautismo del Señor. Aunque las tradiciones populares son las que marcan estas fiestas, las celebraciones litúrgicas más importantes de estos días son:

25 de diciembre: natividad del Señor.
Domingo posterior a navidad: La Sagrada Familia.
1 de enero: Solemnidad de Santa María, Madre de Dios.
6 de enero: Epifanía del Señor (la manifestación de Dios a todos los pueblos)
Domingo posterior al 6 de enero: Bautismo del Señor.

En estos días, los villancicos, las cenas con familiares y amigos y los regalos, no pueden eclipsar el mensaje auténtico de lo que celebramos: que Dios se ha hecho hombre por amor a nosotros y que, compartiendo nuestra vida humana, quiere llevarnos a la salvación.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Elecciones en la hermandad de la Quinta Angustia

En la mañana del domingo 15 de septiembre se celebraron las elecciones a Junta de Gobierno 2009 en la Hermandad de la Quinta Angustia de Carmona. Un día soleado propició la altísima participación de los hermanos, que rozó el 70 % del censo electoral. Las elecciones comenzaron en torno a las 12 de la mañana y se comunicó el escrutinio hacia las 16,45 h.

El resultado de estas elecciones ha sido el siguiente:
Votos emitidos: 433 votos.
Antonio Miguel Bermudo Salas: 197 votos.
Manuel A. Espuelas Fernández: 231 votos.
En blanco: 2 votos.
Nulos: 9 votos.

Felicitamos al nuevo Hermano Mayor de esta Hermandad y a su nueva Junta de Gobierno, al tiempo que la Parroquia agradece su dedicación y trabajo tanto al anterior Hermano Mayor como a su Junta de Gobierno. Al mismo tiempo, desea que la Hermandad siga creciendo y fomentando los valores evangélicos entre todos los hermanos.

viernes, 13 de noviembre de 2009

¿Es difícil hacer oración?

Una vez que distinguimos el mes pasado entre oración y rezo, conviene que nos detengamos este mes en otra pregunta recurrente: ¿Es difícil hacer oración? ¿Se necesita una formación especial? Hacer oración no es difícil ni complicado, pero sí se necesita, sobre todo al principio, un cierto esfuerzo por parte de la persona. Esto se debe a que cuando uno empieza a hacer oración debe ser constante, paciente, debe procurar dedicar todos los días un tiempo especial para orar. Esta fidelidad exige una predisposición por parte del orante, que es lo que exige ese esfuerzo, pero en absoluto supone una dificultad.

Otro inconveniente consiste en que, junto a la oración, el cristiano debe ir creciendo también en la formación en la fe. Por ejemplo, para poder meditar un texto de la Biblia es necesario tener unos conocimientos básicos sobre la Sagrada Escritura para poder leerla desde el sentir de la Iglesia y así ser capaz de interpretar lo que leemos. Esta “dificultad” aparente, que supone más bien un inconveniente que una dificultad, se supera fácilmente participando en la catequesis parroquial.

También podría ser una dificultad el método a seguir en la oración. Hay gente que se incapacita para orar o no consigue hacerla con eficacia puesto que le falta un método a seguir. No es que la oración suponga un ejercicio complicado y excesivamente técnico, pero sí es cierto que ayuda seguir un determinado método con unas pautas sencillas que nos ayuden a centrarnos, a ponernos en disposición, a aprovechar la oración, a aprender cómo hay que meditar, etc. Para ello hay cursos, talleres, y esquemas que nos ayuden a hacer oración. La oración no es algo que sepamos hacerla sin más, hay que aprender a llevarla a cabo, como tantas otras cosas.

En conclusión, hacer oración no es difícil, pero si hay que poner los medios para sortear esos inconvenientes que pudieran surgir y que nos complican la labor de orar. Pero lo que sí es fundamental a la hora de hacer oración es la disposición personal para hacerla. Debemos sentir la necesidad de orar y estar dispuestos a hacerlo, siendo constantes y no dejándonos vencer por las contrariedades. La oración es una experiencia apasionante, pero que supone un cierto esfuerzo al comienzo. Pero, no lo dudes, ¡¡merece la pena!!